domingo, 14 de agosto de 2011



ANOTACIONES DIVERSO-ADVERSAS
Provocación postmortem:
"El Islam, lo sé, es la más pobre de las creencias que proceden del Judaísmo"
Jorge Luis Borges. Tigres azules.
Digamos, por un lado, en defensa de Borges, que no es exactamente, una opinión suya, sino del narrador del cuento, y por otro, consideremos la soberanía de la observación, que muchos, bastantes, casi todos comparten, pero que actualmente resultaría, incluso, problemático manifestar con la tranquila sinceridad con que Borges lo hizo.
**
A veces el castellano me cansa. Se me hace como una pasta en la boca. Es como si todos, en el fondo, fuéramos un poco plurilingües, y necesitáramos, de vez en cuando ejercer otras lenguas para ser más precisos, más delicados, más veloces.
**
El monolingüísmo es válido mientras es eficaz, es decir, si a través de la imaginación y la mixtura léxica, se convierte en una herramienta lo suficientemente dinámica como para expresar aspectos diversos, huidizos, peculiares de la realidad que una sola lengua reflejaría borrosamente.
**
Escribir un libro sobre la opacidad de la luz: ¿qué saldría de ello, un libro de magia, de mística negativa, de física metafísica?
**
La prueba cruel de la vida: asediar, asolar la virtud.
**
Interregno: período en el que la acción del verbo está ausente.
**
La pobreza e internet; las venturas del amor y la violencia gratuita; el desarrollo tecnológico y las revueltas sociales de siempre que se repiten. ¿Qué es esto: una red endiablada de contrarios, la mera simultaneidad loca del mundo, el caos nutricio que como estado permanente le es necesario al planeta?

domingo, 7 de agosto de 2011

VERANO

Esto es, desde hace siglos, el verano para mí: el paraíso de los otros, un período tan lleno de delicias como de incomodidades, el período de las sensaciones físicas por excelencia. El verano abre el acceso al espacio de modo total, diferenciándose del mundo de interiores que es el invierno. En mí esta apertura se transforma en una auténtica gula de lecturas. La lectura suple las personas que no conoceré y los lugares que no visitaré. En esta foto, creo haber retratado a mi espectro, sentado ahí.

viernes, 5 de agosto de 2011


AUTOBIOGRAFÍA
Bertrand Russell
Edhasa


 
Si esto fuera el artículo de una revista y me pagaran por él, me extendería con verdadero gusto en la exposición de los detalles de la vida y obra de Bertrand Russell. Pero siendo sólo la entradica de un blog personal cualquiera en el maremágnum bloguero del ciberespacio, y costándome Dios y ayuda escribir por estar asfixiándome en una habitación en la que sólo dispongo de un ventilador renqueante, no iré más allá de la reseña entusiasta.
La crítica suele considerar esta autobiografía como una de las mejores, si no, casi la mejor de las escritas en el siglo XX. No sé si es la mejor - la más documentada, verídica, interesante, más honestamente redactada -pero sí corroboro, tras devorar, en un plisplás, las 1017 páginas de esta edición de Edhasa, que debe estar entre las primeras. He leído el texto con la pasión que hubiera puesto en la lectura de una novela, con el atractivo sumado de que lo que leía con tanto placer no era ficción, sino parte vivida de la convulsa historia contemporánea de una Europa surcada de conflictos bélicos aniquiladores y aventuras intelectuales vertiginosas.
Russell subrayó en alguna ocasión que lo que sobre todo deseaba, era "escribir bien". Esta autobiografía es un excelente ejemplo de cómo a través de una escritura sencilla se puede reflejar con intensidad los episodios más importantes de toda una vida, implicada en los más diversos conocimientos y actividades. Russell retrata las cosas, huyendo de interpretaciones o especulaciones, que desvirtuarían la linealidad de su exposición. El texto revela precisión y llana voluntad de verdad. Cuando el aludido es el propio Russell, éste no evita la constatación del hecho, ya sea el relato de la anécdota adversa o la recepción de las cartas ofensivas que recibía y que, diligentemente, transcribe, pensando que son, también, documentos útiles en su autobiografía. Sin resultar exhaustivo, Russell no deja huecos significativos sin registrar y el volumen adquiere una ordenada y entrañable entidad - suma vitalis - de totalidad: desde el recuerdo de un baño delicioso con su novia en un río bajo la luz de la luna, hasta el avatar de escribir Principia Mathematica, desde su accidentada militancia pacifista en tiempos de guerra, o su estancia en la cárcel y sus viajes como escritor famoso, hasta la recogida, sin alaracas, del nobel y de otros muchos premios más que recibió sobre todo en su vejez. El atenerse a lo que percibe le hace ser más que sincero, imparcialmente lúcido: en Rusia observa bien pronto, tras una decepcionante entrevista con Lenin, que el proyecto comunista fracasará; en Estados Unidos, su presencia e ideas suscita polémicas y se verá hostigado por los políticos y por la propia clase universitaria.
Russell hace una confesión crucial. Nos dice que su principal objetivo era el intelectual. La reflexión filosófica, la entrega a las matemáticas y a los problemas que de ella se derivaban, satisfacían sus anhelos interiores. Estimaba que no podría haber compensación mayor que la dilucidación de los interrogantes filosóficos. Pero con el tiempo y con los acontecimientos mundiales a los que tuvo que asistir, y sin abandonar su tarea reflexiva, sus objtivos últimos cambiaron. La justicia social, la lucha por los derechos y el bienestar de las personas se convirtieron en motivos prioritarios. Esto es lo que resulta admirable en la vida de Russell, la combinación que lleva a cabo entre su dedicación filosófica y la gran actividad social en la que se implicó.
El talante pedagógico de parte considerable de su obras más divulgativas, su prevención ante toda metafísica, y por lo tanto, su distanciamiento - tan inglés, por otra parte, - del idealismo continental, la necesidad de idear constantes y renovadas formas de presionar a los gobiernos para el desmantelamiento de las centrales nucleares y asegurar la paz mundial, son aspectos destacados de su posicionamiento filosófico e ideológico.
A pesar del hostigamiento del mundo de los media, Russell no se limitó a ser ningún gurú. Su figura y su obra van mucho más allá de ese papel, que en un Sartre sí pareció calar de modo específico durante más tiempo. Tras leer esta Autobiografía uno se siente un poco huérfano de personajes de su talla. La sociedad, infectada de tópicos que no hay quien despioje, ha estereotipado la figura del intelectual, convirtiéndolo en ese tipo - imaginario - que desde salones exquisitos adoctrina a la masa, sin darse cuenta que con esta caricatura, comete el error de equiparar opinión y pensamiento. Quizá por ello, por el peso tiránico de esta idea mayoritaria, nadie se autotilde de intelectual sin sentir cierta vergüenza o de que se ha sobrepasado, en el ámbito doméstico de la comunicación, al colocarse un título que huele demasiado a aristocrático.
Independientemente de estos clichés y pudores circunstanciales, esta autobiografía es un ejemplo brillante de la labor real, sin rémoras ni mistificaciones, del intelectual, cuando pensamiento y vida establecen como pacto natural un vínculo luminoso.

martes, 2 de agosto de 2011


CURVAS RECTAS
Hace algunos años José Antonio Marina despotricaba contra el aforismo, negándole, por su naturaleza fragmentaria, toda capacidad filosófica. Claro está: el aforismo es un modo de constatar cosas, no de fundar teorías. El aforismo puede convertirse en un ejercicio frívolo y pedante si no posee ese poder de fulguración que descubre matices y establece conexiones reveladoras. El aforismo es verdad en tanto que práctica de escritura, en tanto que forma rítmica de aplicar el pensamiento. Lo aforístico se relaciona con la velocidad, con la embriaguez lúcida y súbita; en definitiva, con el poder demiúrgico del lenguaje. No es el apéndice de una hipótesis pendiente de desarrollar. Deleuze decía todo lo contrario a lo manifestrado por Marina: el aforismo es lo más cercano a la intensidad propia del pensar y de la vida. Y si el aforismo es una forma dudosa de reflexión seria, consultemos, como quien no quiere la cosa, a Schopenhauer , Nietzsche, Wittgenstein ...
**
La ficción compensa. La realidad suele estafarte.
**
Transfiguraciones interiores que te hacen arder y morir tan secretamente que difícilmente llegarán al conocimiento de nadie como no eches mano de ese instrumento mirífico que es el poema.
**
Si no pienso en nada, acabo pensando en la nada.
**
Esa seriedad de los niños que, de pronto, avergüenza a los adultos.
**
Qué curioso que Jung conciba los sueños como un texto, es decir, como algo singularmente ordenado y estratégicamente urdido. Finalmente, tampoco el Inconsciente juega a los dados. Y el Texto se convierte en el modelo de todo producto cultural complejo y duradero. La memoria también sería una especie de texto - o de palimpsesto - la narración más o menos abrupta de la historia privada de cada uno.
**
La mirada condena antes que la palabra.

jueves, 28 de julio de 2011


Moralidades Actuales
Rafael Barret
Confieso que mi ignorancia de este escritor era absoluta (ignorancia no culpable por las vicisitudes o desidias que nos lo han hurtado hasta hace bien poco) y tan total como considerable ha sido la sorpresa de su descubrimiento. Algo había oído en algún sitio sobre un personaje que fustigó - literalmente - a un miembro destacado de la nobleza en un lugar público, a la humillante vista de todos. El ofendido castigador fue nuestro escritor, y tal encontronazo determinó su vida, pues tuvo que salir de España y errar, desde entonces, de país en país, de Sudamérica a Francia y de Francia a Sudamérica, hasta su temprana muerte en 1910, a los 35 años.
Después de haber leído esta selección de sus mejores artículos, el único libro que publicó en vida, se me hace incomprensible el hecho de que un autor como este haya podido estar tan absolutamente ausente de nuestra historia de la literatura moderna, del ensayo o, al menos, de la estilística. Con razón un joven Borges le echó rápidamente el ojo y se hizo lector suyo a los 17 años. La frase mesurada y precisa, el juicio sorprendente e iluminador, sabedor de la realidad de las injusticias y de su grado de irresolubilidad si no se produce un cambio en las mentalidades. Lo estoy leyendo y me parece estar disfrutando de cualquiera de los mejores prosistas del ámbito finisecular europeo. He subrayado con placer muchas líneas de estos artículos: la frase de Barrett tienen el redondo hacer del aforismo que contempla con sabiduría las características específicas que unen y separan las realidades que contempla. Me atrevería a decir que en el pensamiento de Rafael Barrett se produce una suerte de operación alquímica: su ascendencia aristocrática le hacer ser precisamente crítico con las monarquías y sus aledaños, sentirse un extraño a ese mundo, alcanzar una nobleza mayor que la meramente social: la nobleza intelectual. Ello le otorga una libertad y una lucidez que le permiten aproximarse a opciones extremas, sin confundirse con ellas, o exponer sus simpatías sin librarlas de la crítica. No justifica la violencia anarquista, pero comprende su acontecer histórico; elogia la crítica social que hay en la obra de un Zola, pero le reprocha no haber tenido "el valor de ser pobre"; ironiza sobre los proyectos miopes de culturizar a la gran masa, cuando apenas acaba de salir de la esclavitud, y, como un Agustín García Calvo diría y dice actualmente, recuerda a utópicos y afines, que no hay otro (maldito) dios que el oro, es decir, el dinero.
Misión obligada se vuelve recuperar la memoria y la obra de este autor. Ánimos a Gregorio Morán en su empeño de realizarlo. Lo repito. Celebro haber descubierto a tan notable escritor y felicito desde aquí a Pepitas de Calabaza por haber hecho tal descubrimiento en su editorial. En frascos modestos, las mejores esencias.

sábado, 23 de julio de 2011


RECTICURVAS
No me había fijado en lo audaz del calificativo: trans-lúcido. Un cristal que siendo cristal, está empañado de opacidades. Así la vida y sus desenlaces.
**
El poeta es un hombre translúcido: la brillantez de su verbo expresa agitadas oscuridades.
**
La muerte tiene algo de "magia": de pronto, alguien desaparece. ¿Dónde está?
**
Mónadas nómadas. Así explica Leibniz, someramente, el desenlace del universo.
**
Me gustaría escribir un libro que se llamase La Harmonía de los Principios Generativos
**
Vocación de náufrago.
**
Se desprende vida de mí. Entonces cuento el acontecimiento. De ahí sale o un poema o un relato.
**

Cada latido es una vértebra de tiempo.
**
El latido ¿late hacia adelante o no lo hace sino ensañándose siempre con el mismo sitio?
**
(Grados de esperanza): allá al fondo está el alba

lunes, 18 de julio de 2011


DIARIO
Leyendo la poesía de Borges. Cuanto más la leo, más me fastidian sus límites y más me gusta la precisión renovada con que esos límites - temáticos, tónicos- se presentan. Es una adición al orden.
**
A veces, en la tarde-noche, a eso de las diez en punto me subo a la azotea a pensar en el porqué de mi destino o a ver si por fin veo un ovni. Frente al costado izquierdo, hay una vieja casa desvencijada, en la que se han instalado una numerosa familia de gitanos. No son rumanos, mas bien parecen, por la lengua que hablan, de la zona de la antigua Yugoslavia o incluso de Bulgaria. Debido al calor abren todas las ventanas y balcones y, al estar yo varios metros más alto y en la sombra, los veo perfectamente sin que ellos puedan verme a mí. De vez en cuando los investigo. Suelen sentarse toda la familia alrededor de la mesa y pasar el rato así. No parece que tengan televisión, sólo un radiocasette en el que suena una música que me resulta familiar: me gusta bastante la música de Rumanía, Serbia, Macedonia, en fin, de toda aquella zona, y tengo unos cuantos discos de grupos e intérpretes de aquellos lares. A veces, en mis sesiones de espionaje, he asistido a escenas tiernas: en un viejo sofá, una pareja se recostaba, acariciándose y hablando relajadamente, como una pareja cualquiera de españoles, de suecos, de siberianos, de no gitanos.... Cuando disfrutas de esta "perspectiva", la de poder entrar por unos instantes en la intimidad de un colectivo centenariamente estigmatizado, acostumbrado al desprecio y a la marginalidad, se produce un efecto gratamente desmitificador. ¡Y pensar que los gitanos están en Europa desde el siglo XV! Pienso qué frutos daría la famosa capacidad musical de los gitanos si se aplicara a cualquier otro ámbito especializado de la cultura.
**
Lo humano es más concreto que el dinero.
El movimiento del 15 de mayo ha impedido, hasta ahora, más de una decena de desahucios. No importa si llevan o no, razón. La cuestión relevante es que lo estrictamente humano, la solidaridad, se ha impuesto a cualquier otro interés. Al mecanicismo de los intereses del capital se les responde con la inmediatez de los sentimientos agredidos. Sin más.

UN CONFÍN DE CIELO PARA TUS PÁRPADOS

  Esta foto de Lee Friedlander se parece al tipo de fotografía que yo he ido haciendo en mis escapadas urbanitas los sábados por la tarde.....