empireuma :: micropoësie
miércoles, 8 de julio de 2026
viernes, 3 de julio de 2026
AFORRITMOS
La inteligencia es el más bello de todos los seres
Plotino
El amor es insaciable como lo es el amor
Jenaro Talens
El pensamiento se ha convertido en un apéndice del cálculo, cuando este debiera haber sido un apéndice del pensamiento.
Edgar Morin
Sólo se toma prestado lo que puede devolverse con creces
René Char
Dios colma el vacío
Simone Weill
La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser único.
Emil Cioran
Donde se da el azar, tiene cabida lo maravilloso
Schelegel
El espiritismo es el misticismo del concepto
Guilles Deleuze
La música, que es siempre la creadora del mundo
Jenaro Talens
No hay forma más dolorosa de sentir la irreversibilidad del tiempo que a través del remordimiento.
Emil Cioran
Lo que se encierra en los límites del ser tiene una vida presente que es toda ella plena e indivisible. He aquí la eternidad que nosotros buscamos.
Plotino.
La experiencia de los demás no sirve de nada
Edgar Morin
Lo que no se aniquila a sí mismo carece de valor
Schelegel
jueves, 2 de julio de 2026
OBSERVACIONES
Cómo me gustan estas sorpresas, este tipo de revelaciones. El nombre de Jesús Hilario Tundidor, siempre me había resultado familiar, y el valor de su obra, poseía buena fama, pero hasta ahora no había leído ninguna obra suya. El poeta falleció hace unos pocos años y recientemente, Hiperión, ha publicado una antología de su obra poética completa. Llevo leído medio libro y celebro haberme internado en otro clásico contemporáneo que el silencio había reservado a pocos. Los poemas de Tundidor no son fáciles de leer ni de digerir, no fluyen con esa pericia barroca de los autores más conocidos o famosos. La significación simbólica está recogida en una banda de imágenes muy contraída que precisa de una contextualización minuciosa antes que pasar demasiado rápido sobre la musicalidad de las palabras. Lo que más valoro y que me llena de entusiasmo es que a través de estos poemas, aparentemente concisos o áridos, descubro otra imagen, que se añade a las que ya conocemos, del sentir y de la historia de España, desde la década de los sesenta hasta la entrada en el nuevo milenio. Y valorando estos aspectos de la poesía de Tundidor, reconocemos el papel central, secreto y ostensible, sustancial y definitorio, universal de la poesía en general.
Esta mañana he visto, más bien, entrevisto, la primera película que rodó Almodovar, Pepi, Lucy, Boom y otras chicas del montón. He sentido trallazos de melancolía, por un lado - ese año 1980 de la filmación se me antojaba remoto como los personajes junto al comprobar cómo han ido envejeciendo los actores -; y por otro, la película no ha dejado de suponer una actualización de la temática almodovariana: representación del mundo homosexual, la droga, la libertad en las relaciones, las perversiones eróticas, el humor, etc- . Independientemente de la percepción emotiva, me ha hecho reflexionar sobre la complejidad y el valor extraordinario del arte fílmico: cómo el director se responsabiliza del resultado final de un conjunto de tomas cuya relevancia representacional, es decir, estética, también es el director quien se encarga de articular para que todo fluya como un todo narrativo. El otro día, también entreví, Missouri, de Artur Penn, un singular western con Jack Nicolson y Marlon Brando en emocionante enfrentamiento. De nuevo, como en el caso de Almodóvar, casi al tiempo, de ir disfrutando de la película, no dejo de darme cuenta del trabajo enorme y plural que supone la creación de un film. Cómo pasamos de un plano a otro, de una escena a otra, de qué objetos o elementos singularizan las tomas, el impacto de la fotografía, la fenomenología de los sonidos y músicas, etc... Gracias a a la película de Almodóvar me entero de que las gotas de lluvia natural no se pueden filmar bien, por lo que se emplean otros sistemas de creación de lluvia artificial que visibilizan mejor el agua.
La forma más elocuente de comprobar lo que dice esa algo antipática frase de que tras la muerte todo continúa, es echarle un vistazo a este Mundial 2026 de fútbol: mientras en tu aquí es de noche y puede ocurrir cualquier cosa de carácter luctuoso, incluso, en otra parte del planeta, en ese mismísimo instante, luce un espléndido sol donde unas selecciones de futbol juegan ajenas a toda tragedia o suma de circunstancias extrañas a su momento inmediato.
sábado, 27 de junio de 2026
TORNASOLES
León Bloy, con más o menos cariño, llamaba a los protestantes "salvajes".
Aunque creamos que no nos guste o la pensemos como poco accesible, la existencia de la música clásica ya nos asegura el paraíso en un recodo del camino, en una circunstancia inesperada, como sea... Escucho a Clara Schuman o a Chopin, y la delicia más divina me envuelve el cuerpo en un estremecimiento. Y me digo, en ese mismo momento: que no pare, que ese piano siga sonando, que las manos célicas de Clara o de Chopin no dejen de articular, de pulsar notas. La paz del universo depende de ello.
El poema es memoria hecha, cumplida, que festeja.
Nadie se entera de que ha muerto...
El simbolismo es un barroquismo de la sensación y de la escenografía.
Me da alegría ver un libro sobre la mesa. Alegría y esperanza.
A veces pienso que los motivos que provocaban en mi juventud ensoñaciones y alumbramientos furtivos de pequeños paraísos, con la edad se acartonan, se atomizan y desaparecen aniquilados por el tiempo. Pero no. En un instante de bienestar físico y súbita lucidez, regresan, de pronto, intactos, como si respondieran a una evocación inconsciente.
Esos poemas de Rimbaud donde se festeja la vida en las ciudades, esa vida maravillosa de fiestas y lujos, ciudades en las que la vida se presenta cuasi exótica de brillante, única y mítica. Parece que estos paisajes mentales correspondan a una suerte de pasado remoto, pero lo que se siente es que tal vitalidad regresará, que esas ciudades esplendorosas serán las nuestras.
miércoles, 24 de junio de 2026
COLECCIÓN PARTICULAR EN EL PALACIO DE ALMUDÍ
Visité el otro día la sala de exposiciones del Almudí. Marchaba tan ávido de imágenes nuevas que no me fijé apenas en el encabezado de la entrada.
Minuciosidad simulada con pinceladas inteligentes. Una pieza de poesía urbana. Sugerente y seria.
El efecto matérico de la pintura.
El mundo reducido a casi grafías, a signos puros.
A veces, la línea es tan sólo recuerdo, insinuación de espacios coexistiendo en la memoria enunciatoria. La intensidad del amarillo.
Población de formas. Por aquí es grato moverse.
Nada más y nada menos que un Tápies. No deja de sorprenderme, y lo digo sin malicia ni ironía, la unanimidad que existe sobre la genialidad de su concienzudo miserabilismo, o sea, que haya tanta gente que admita la presencia de algo superior deslizándose entre lo informe de los grafitis y manchas. Esta unanimidad ¿es una pose o es el resultado de una comprensión exquisita?
La fascinación onírica ante las formas geométricas tridimensionales en libre evolución.
Un centinela humanoide nos invita a ver la exposición.
martes, 9 de junio de 2026
LA EXPERIENCIA ESTÉTICA COMO EXPERIENCIA RELIGIOSA
El otro día estuve en la sala de exposiciones de Las Verónicas, en Murcia, y estuve echándole un vistazo a la obra de Gonzalo Sicre, allí expuesta.
La primera impresión es, valga la redundancia, impresionante: un brote de inmensidad cromática te asalta desde los puntos estratégicos de la sala, como si fuera aquello el aviso de que una inminencia de carácter extraordinario fuera a acaecer. Los flujos abstractos de color, volcados sobre nuestra mirada, amenazaban con desbordar sus marcos y sumirnos en la ceguera con que la divinidad castiga a quien ose observarla directamente.
La enormidad de las imágenes delimitaban una presencia que no obstante no revelaba un rostro humano inteligible sino la amenaza de algo tan inconcreto como ciclópeo. Los vapores que se elevan son más la expresión de un devenir remoto definido, en todo caso, en la evolución de sus masas.
La instalación de Sicre impresiona por el efectismo de sus dimensiones, pero sobre todo porque ha sabido presentarnos los límites de aproximamiento a lo innombrable sin que lleguemos a salir escaldados de tal encuentro: las astillas que el aura de la divinidad expulsa a su alrededor apenas pestañea.
La obra de Sicre supone una suerte de apocalipsis silencioso desmantelando el tiempo.
Los trasuntos de libros sagrados arden en la cámara secreta de la sala, bajo el rayo que delimita sus bordes de pergamino atemporal. El contenido de la serie de libros que en realidad es, físicamente, sólo uno, únicamente puede ser leído por la luz cenital que nos acaricia desde lo alto. Es por ello que los "textos" resulten indescifrables.
miércoles, 3 de junio de 2026
Curiosidades
Nunca he visto nunca a un
apache conversando con un mejicano.
Los políticos y las
mujeres árabes parecen ser inmunes tanto al frío como al calor. Visten igual en
ambas estaciones del año. Los políticos, a lo sumo, se quitan las corbatas. Y
las árabes, quizá, debajo del manto que les cubre de arriba abajo, se aligeren
algo la ropa, pero en apariencia, van igual.
Los españoles tienen que
pedir perdón y dar explicaciones, todavía, a día de hoy de lo que hizo y no
hizo Hernán Cortés. Y los norteamericanos que no han tirado una bomba atómica
sino DOS, parece que no tengan grandes problemas en conciliar el sueño.
Los marineros rusos de
1900 ya usaban patas de elefante en sus pantalones.
¿Por qué los
norteamericanos, con todas las barbaridades que han hecho, agrediendo a otros
países desde que son una nación, no sufren de ningún complejo de culpabilidad
como nos ocurre a nosotros? Fácil. Son protestantes. Eliminaron hace mucho el
sacramento de la confesión. En el caso de hacer algún mal, les sobra con decírselo
a la pared para escabullirse de cualquier remordimiento. Los católicos son
mucho más rigurosos en esto al contar con el sacramento de confesión como
referente de autoridad. La famosa libertad protestante ha hundido a los
norteamericanos en particular en una barahúnda de perversiones y en una
fascinación perversa por la muerte. Esto sorprendía negativamente a Michel
Foucault. Véase si no su cine y las preferencias temáticas de sus películas. Por todo ello, yo creo que los norteamericanos, a pesar del rollo evangélico y los mormones, son gente, en el fondo, sin moral.
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EL DÍA ETERNO. Georg Heym En ámbitos germánicos, la exasperación de los mundos simbólicos del romanticismo y del simbol...
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Creo que un Baudrillard le hubiera dedicado un par de páginas al menos, a propósito de las supremas banali...
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IDENTIDADES NÓMADAS: LOS DIARIOS DE ISABELLE EBERHARDT Borges nos hablaba en uno de sus cuentos de aquella inglesa que, capturada por unos ...













