Mostrando entradas con la etiqueta Alianza de las Civilizaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alianza de las Civilizaciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2009

¿UNA REFUTACIÓN?


Me encuentro con un pasaje del libro de Josef Simon "Filosofía del signo" que podría interpretarse como una refutación del proyecto de la Alianza de las Civilizaciones: "Una "comunidad de la conciencia" es un concepto acrítico porque no se lo puede verificar con experiencia alguna; es, además, un concepto innecesario. A la libertad dentro de una comunidad le va mejor si se prescinde de él".

Es decir, no es posible asegurar una comunidad de la conciencia porque por su naturaleza estática y totalizante, rechazaría el movimiento singular, discordante, que produciría la reflexión individual. Una comunidad de la conciencia imposibilita el acontecimiento, que sería interpretado como una disidencia, como la eclosión de una diferencia en el seno de la uniformidad. Una comunidad de la conciencia sería la que se impone en una secta, por ejemplo.

Una Alianza de las Civilizaciones, pues, sólo sería posible si se irrigara de una voluntad hermenéutica, de un franco intento de comprensión mutua que, partiendo de las distintas sensibilidades en liza, dinamizara el aparato general del proyecto, escapando , de este modo, del mero formalismo y de la táctica hipócrita de los acuerdos superficiales.

Una alianza de las civilizaciones sería posible si, sabiéndose utópica, estuviera esperando su desarticulación inminente, durante la trabajosa labor de su propio proceso.

Una "comunidad de las conciencias" sólo la es la de los autómatas, y aun así, el término es demasiado solemne para tal "comunidad". El autómata, en realidad, no tiene conciencia, sólo funciona. Su finalidad es la eficacia como producto de la orden recibida, no la coexistencia harmónica.

La Alianza de las Civilizaciones pretende la convivencia de sensibilidades, símbolos y mundos, asegurada por la cordialidad de una sintonía del juicio cuyas reglas no las emita la abstracción de una comunidad plana y sin rostro, sino la heterogeneidad que deseé participar en el proyecto.

miércoles, 8 de abril de 2009

LA ALIANZA CÓSMICA


Noventa y cuatro países se han sumado al proyecto de la Alianza de las Civilizaciones. ¿Quiere decir esto que la oposición política y los "intelectuales"´críticos con el proyecto, se han equivocado ampliamente cuestionando por arriba y por abajo, y ridiculizando hasta el aburrimiento la idea lanzada por Zapatero?

El que el término haya cuajado en los jodidos medios de comunicación, que se alimentan de clichés y que lo único que crean es uniformación y no información, no creo que haya sido debido solamente al hecho de que el lema del presidente español se haya convertido en una réplica pacificadora del "choque de civilizaciones" de Huntingthon. Creo que podemos interpretar la Alianza de Civilizaciones como un proyecto benigno e interesante, y no ingenuo e inviable, como el espíritu reaccionario y la la mala fe se han obstinado en exponer.

Simplemente, en el contexto de la globalización socio-cultural que pretende vehicularse bajo la enseña de los valores democráticos, una alianza, es decir, una comprensión de las civilizaciones que lleve a una buena convivencia de las mismas, es necesaria.

Gadamer decía que, en un mundo cada vez más complejo y culturalmente mixto, la solidaridad era la tarea cotidiana a emprender. Tal solidaridad es imposible si las partes implicadas no realizan un esfuerzo de comunicación entre sí, es decir, si no llevan a cabo una hermenéutica social. Por su lado, Mircea Eliade, creía que una hermenéutica cósmica sólo sería posible desde el entendimiento recíproco de las distintas religiones.

La estrategia de la Alianza de las Civilizaciones debe fundarse y activarse como una hermenéutica a escala mundial- aunque esto suene algo aparatoso -, es decir, que sería posible alcanzar la alianza como resultado final de un proceso de comprensión mutua, no al revés: la alianza no determina por sí misma el feliz desenlace de una actividad que pretenda establecer acuerdos, consensos y participaciones. Si logramos interpretarnos adecuadamente, si las culturas, las sociedades y sus símbolos, logran establecer unas vías de permeabilidad, podremos conseguir una alianza pacificadora.

Artistas, profesores, escritores, filósofos, antropólogos y mediadores sociales, son los que están posibilitando este proceso. Esta labor plural es la puede impedir que la Alianza de las Civilizaciones se convierta en un slogan vacío.

UN CONFÍN DE CIELO PARA TUS PÁRPADOS

  Esta foto de Lee Friedlander se parece al tipo de fotografía que yo he ido haciendo en mis escapadas urbanitas los sábados por la tarde.....