24.1.12

LEGADOS Y AROMAS DE ANTAÑO
Desaparecido el incómodo y pesado mobiliario -  alacenas, vajillas, sillas, sillones, un diván, una mesa mastodóntica, un espejo de varios metros de largo, paragüeros y taburetes, lámparas y alguna que otra estatuilla de mesa, junto a un puñal de los que emplearon en la guerra de Cuba, con la hoja haciendo eses, como si fuera una serpiente - decidimos quedarnos con lo más íntimo y por lo tanto, lo menos vendible. El conjunto de objetos supone un inventario curioso y a veces grotesco. Desconocíamos por completo lo que mi tía abuela escondía-guardaba al fondo de aquél inquietante  pasillo.

La lista que sigue no pretende ser exhaustiva. Todavía no hemos ordenado todo lo que hemos recogido-descubierto.

Ropa:
 -  Traje de calle de mujer, con toda probabilidad de mi bisabuela, con rayas blancas y negras, en perfecto estado, exactamente igual a los que he visto que llevaban las mujeres fotografiadas por Lartigue en la década de los diez, cuanso asistían a las carreras, en París.
 - Guantes blancos de gala, de mujer
 - Las ligas de mi bisabuela
 - El corsé de mi bisabuela
 - Mitones blancos
 - Cajas llenas de sombreros de mujer, típicos de la década de los veinte y principios de los treinta (esos que se calaban hasta los ojos)
 - Chalecos
 - Chaquetas grises (todo ello, impecable) 

Mezcla heterodoxa de objetos:
 - Una cinta de primera comunión, con una fecha bordada: 21 de mayo de 1914 
 - Un nivel, como el que se utiliza en albañilería, metálico.
 - Cajitas de cartón deliciosamente ilustradas, con distintos tipos de lápices.
 - Una caja de música de forma redonda, artísticamente decorada con ángeles,  con una pequeña manivela (que suena aceptablemente bien, si se acciona con cuidado la manivela) 
 - Juguetes en miniatura:  mesitas de billar, sillas, sofás...
 - Una jirafa y un perro de cristal, de unos 6 ú ocho centímetros
 - Una muñeca calva que cierra y abre los ojos, junto a la cabellera despegada, con tirabuzones.
 - Un extraño artefacto metálico, envuelto en papeles,  que resulta ser el braguero de  mi bisabuelo (aparentemente, sin utilizar, por su aspecto impoluto)
 - Un bastón de caña
 - Un estoque en perfecto (y mortal) estado.
 - Un sable - el mítico sable de mi bisabuelo, que en la familia era más leyenda que realidad - hecho en Toledo, en 1900.
 - Un pequeño diario - este hallazgo me fascinó - fechado en 1901, en el que sólo hay dos anotaciones correspondientes a dos días consecutivos. Las anotaciones hacen referencia a la imposibilidad de dormir al niño José  - mi abuelo - y la probabilidad de llevarlo a una curandera que vivía cerca de la estación. Al parecer, el encuentro con aquella mujer, surtió efecto, mi abuelo, de entonces un año de edad,  dejó de llorar y mis bisabuelos pudieron dormir. No sé quién escribió aquello, pero sospecho que fue mi bisabuelo.
 - Cajas llenas de fotos bastante antiguas de familiares y gente desconocida. La mayoría de las fotos están pegadas en duros cartones, con floridos marcos en relieve, muy al estilo modernista. Hay una foto dedicada a mi bisabuelo por alguien famoso: Antonio Lamos de Espinosa.
 - El historial militar completo de  mi bisabuelo,escrito a pluma, que comprende desde el 15 de mayo de 1864 hasta mayo de 1903.
 - Sobres con con montones de postales plastificadas en azul y en rojo. Impecables. La mayoría representan imágenes de parejas o de amantes, con fondos bucólicos, de una cursilería hiperbólica y encantadora.
 - Una pequeña caja conteniendo un gran número de plantillas metálicas que contienen todas las letras del alfabeto y con las que mis bisabuelos firmaban sus cartas.
 - Folletos, sellos, billetes (Pesos cubanos) de la época colonial
 - Cajas alargadas conteniendo largas trenzas como si acabaran de ser cortadas (salvo que el amarillento lazo indica lo contrario).
 - Un sobre conteniendo un objeto oscuro y rígido que resulta ser una barba, o lo que queda de ella, y que conserva su "forma" gracias a las gomas que la sujetan. Sobre el dorso se puede leer: barba que me corté al salir de prisionero de guerra en 17 de marzo de 1875.  Desde el 14 de marzo de 1871 al citado 17 de marzo de 1875, que fuimos cangeados.

Con respecto al material impreso, revistas, libros y  periódicos, daré minuciosa lista en una próxima entrada. 

1 comentario:

José Antonio Fernández dijo...

Esos objetos son un auténtico tesoro. Por el hecho de estar, nos explican una historia que nosotros nos generamos, que igual no es la verdadera, aunque eso es lo de menos.