1.9.15

CUADERNO DE NOTAS DESOÍDAS





 
 

La evanescencia es un estado concreto de indefinición.

 

La trama enigmática: el hombre es el mensaje y el mensajero.

 

La simplicidad revela cosas complejas.

 
 
 
 
El que todo el arte que hay en el Vaticano, en el mundo entero, el que todas las grandes obras del hombre, palacios, iglesias y museos desaparecerán y serán borrados por el paso del tiempo es una amenaza del ogro del futuro , una idea apocalíptica que, sin embargo, acaba convirtiéndose en una ficción porque yo jamás veré semejante cosa. Nosotros nos encontramos aquí, en el punto creciente del pensamiento y de la creatividad continua. Conjuramos el terror de semejante cosa a través de los datos que tenemos del ahora que habitamos, porque será ahora, en un ahora hipotético que tal extinción de las cosas se produzca. De todos modos ese arrasamiento del tiempo en el mundo del hombre y de la cultura, ya se ha producido: basta con echarle un vistazo a los grabados de Piranesi titulados Antigüedades Romanas.
 
 

 
Atravesé universos y mundos, cordilleras, pantanos y selvas,  presencié batallas tormentas, maremotos, viajé por desfiladeros, descubrí sepulcros milenarios, y de pronto, estoy aquí, en mi habitación, frente al ordenador, con los muebles en su sitio y los rotuladores y los libros reposando sobre la mesita.…
 
 
 
Todavía no entiendo por qué la gente dice "colgué tal cosa en internet". Da una imagen de internet como un vasto y destartalado tendedero, o más bien, una imagen vertical, como la de un árbol, donde se cuelgan cosas de las ramas, cuando internet no es algo vertical, precisamente, sino como su misma palabra expresa: una red, es decir, una masa pluridireccional de trayectos y de nexos no jerarquizados de contenidos multiplicativamente remitentes unos a otros. 
 
 
 
 
 
 
El alba no supone un día más sino la renovación de la esperanza.
 
 
La luz no es la forma sino lo que posibilita las formas.
 
 
Era tan rígido que soñaba estructuradamente.
 


 
Cómo habla el lenguaje
 
 
El anillo de Moebius del pensamiento: las ideas también son signos (Umberto Eco).
 
 

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