3.6.10

A PROPÓSITO DEL VELO DE LAS NARICES
(DE LAS NARICES A LOS PIES)
Roland Barthes "ratifica" el origen pecaminoso, la causa de la prohibición de mostrar el cabello en la mujer:
"Desde un punto de vista antropológico, y gracias a una antiquísima metonimia que se remonta a las más lejanas eras, ya que la religión prescribe a las mujeres que la oculten (la desexualicen) al entrar en la iglesia, la cabellera constituye la Mujer misma, en su diferencia fundamental.
Desde un punto de vista poético, es una sustancia total, próxima al gran medio vital, marino o vegetal, océano o bosque, objeto fetiche por excelencia en el que el hombre se sume (Baudelaire)."
Roland Barthes, en "Erté", 1973.
Recogido en el volumen Lo obvio y lo obtuso, Paidós. 2009.

1 comentario:

José Antonio Fernández dijo...

Ese es un tema delicado, siempre que se pone la religión por medio sale el conflicto.
En una de esas típicas tertulia radiofónicas un lider musulman expuso que si se ha de prohibir el pañuelo, o incluso el burca, porque dejamos que la monjas queden secuestradas en los conventos de clausura. Esa opinión me hizo pensar que vemos lo que nos interesa.
Un saludo.