24.5.18



  
 
INTERSECCIONES


Cuando la singularidad se torna lo habitual cómo descansar sobre el consenso.

 

Los pensamientos de Cioran pueden ser contundentemente lúcidos, pero él, es decir, él mismo, no deja de transmitirme un aire cenizo. Esto, alguien se lo dijo en vida, según cuenta en una de sus notas. Su agudeza parte de sus escritos, pero “él” no comunica  alegría, precisamente.

 


 

En la muerte el sujeto desaparece, implosiona hacia un nunca jamás inaccesible. En su lugar quedan imágenes y recuerdos de lo que dijo e hizo que nos sumen en la melancolía regular de invocarlo. En los grados de esa invocación rastreamos niveles de esperanza o estupefacción.

 

La gran mayoría de los genios judíos han nacido en Europa o en América, es decir, son fruto del mestizaje y la mixtura sociocultural. Si Freud hubiera nacido en los desiertos del Golán ¿hubiera creado el psicoanálisis? Si a Einstein le hubiera ocurrido lo mismo, sintiéndose ajeno al acervo cultural científico de Centroeuropa y a su carácter disciplinario, ¿hubiera ideado lo que ideó? Por otro lado, por ejemplo, se dice o se sabe que los padres de Santa Teresa eran judíos conversos. Si Teresa nunca lo supo, Santa Teresa, simplemente, no fue judía.




En Michaux hay que valorar su dinamismo investigador, su adentrarse en zonas prohibidas o complejas del ser humano. Pero, personalmente, no he tenido suerte con la lectura de sus obras. Los tres o cuatro  libros que he leído de él no han llegado a seducirme, me han parecido notas multiplicables e indistintas de viajes interesantes, apuntes sin substancia. Es decir, no me he encontrado con ninguna frase o hallazgo que me haya sorprendido de verdad, que haya tenido el carácter de una revelación.

 

La naturaleza es surrealista y sobre todo, salvaje.

 

Algunas tardes son puntillistas, otras netamente impresionistas, tardes que habría que recordar a través de la pintura y no, por ejemplo, por medio de una imagen fotográfica.

 



La ideología deja de ser un principio de aventura para convertirse en un corsé de la capacidad intelectiva.

 

El aforista captura segmentos específicos de sentido.

 




No alcanzo a ser poeta. Soy un merodeador de la experiencia poética.

 




La poesía es un estado de confusión lúcida.   

 


 

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