18.12.07

Empireuma en la Biblioteca Pública de Valencia y en ...

Hoy he dejado un ejemplar de el último número de Empireuma en el depósito de la Biblioteca Pública de Valencia y se han mostrado muy interesados, preguntando incluso si quizá podrían disponer de números anteriores.
El otro ejemplar de Empireuma que me dejó hace unas semanas José María Piñeiro, lo dejo en ...

Aprovecho esta anotación, para proponeros leer el artículo escrito por María José Muñoz-Peirats y titulado Antonio Martínez:«La poesía es la quintaesencia de la libertad», en el diario Levante- EMV.

29.11.07

La arena del reloj III

Según Borges Godot viene de God, de Dios, y Colette se pone ese seudónimo para sugerir "culotte". ¿Acierta de veras Borges, o se trata de perspicaces observaciones? En realidad ni lo uno ni lo otro, son asociaciones que Borges hace casi automáticamente. Quizá adivinó las causas de esos nombres sin que el propio Beckett ni Colette supieran porqué los habían elegido.
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Una falsificación larga en el tiempo acaba por no mentir. Se convierte en una creación más.
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Aparentemente, nadie tan alejado uno del otro como Gabriel Miró y Dalí, y sin embargo, les hermana la sensualidad, fundamental en sus obras, de la luz y del paisaje mediterráneos.
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La harmónica promiscuidad de las letras infinitas en los textos infinitos.
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Lo especulativo es espiral, subatómico o fractal; mientras que el sentimiento parece esférico y englobante: nos toma desde todos los puntos y condiciona mortificantemente lo que el pensamiento intenta proyectar para superar la circunstancia.
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Decir que la materia se compone de átomos, produce cierto efecto mágico, es como decir que posee en sí misma el poder virtual de su propia descomposición, de su súbita fragmentación. Es como si todo lo aparentemente opaco y sólido tuviera estructura de esponja. Disolución de las cosas que vuelven a solidificarse, a recomponerse en el momento en que nombro el objeto y de este modo lo preciso en el espacio.
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Todo es calculable, he ahí la presunción de la racionalidad. Pero a través de la poesía podemos decir lo que no se puede decir sin tener que violentar el delicado y complejo misterio de las cosas bajo ninguna extraña operación de cálculo.
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Errar por los libros como se vagabundea por las calles.

23.10.07

La arena del reloj II

Magritte parece un Dalí tranquilo, y Dalí un Magritte que se hubiera vuelto loco.
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El que ruinas y naturaleza, tal y como explica Simmel, sean una sola cosa, puede comprobarse en la serie de grabados de Piranesi titulada "Antigüedades romanas". Simmel dice que las ruinas acaban por "emerger" de la naturaleza, siendo extensiones de ésta. En los grabados de Piranesi, son la expresión barroca de una naturaleza englobante. Ruinas y naturaleza configuran una frondosidad unitaria, naturaleza y cultura constituyen un solo continuum. Así lo confirman las figuras humanas que aparecen en los grabados, dispersas tranquilamente entre los restos de columnas y atrios, rodeadas de vegetación pululante: son los testigos de la indistinción de la historia, de la confusión arte-naturaleza, situación en la que la naturaleza integra en su flujo, como elementos propios, los vestigios de las modificaciones artificiales que se han hecho sobre ella.
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Cada vez que he escuchado el nombre de la ópera "El barbero de Sevilla", siempre me ha parecido Sevilla una ciudad extranjera.
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Cuando el joven Borges de "Inquisiciones" insiste impetuosamente en la nadería del yo, en la urgencia de anularlo, parece tan ingenuo y pedante como si del mismo y vehemente modo defendiera lo contrario. Ahora bien, se supone que el escritor clásico es el que ha prescindido de las complicaciones laberínticas del yo para adoptar las eficacia de una regla, las precisiones de una disciplina. Y Borges parece cumplir con este requisito.
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Escribe Goethe: "Escuché mil veces la queja de que un objeto conocido por la narración ya no satisface al verlo en realidad". De un modo semejante, Jung decía que los platillos volantes eran un arquetipo colectivo realizado y que como tal no le interesaban, que sólo le interesaban en estado de arquetipo. Es como si prefiriéramos la música grabada a la interpretación de esas misma música en un concierto.
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"Medusa" y "estructura" parecen antónimos, del mismo modo que pueden serlo "gelatina" y "geometría".

15.10.07

Reescribir a los clásicos

La editorial argentina Adriana Hidalgo Editora ha publicado recientemente el volumen de poesías de Leónidas Lamborghini, "El jugador, el juego". En principio lo que hace Lamborghini parece sencillo y algo simple (eso se nos antoja, claro, después de que la técnica haya sido inventada) : coger textos de poetas clásicos y hacer surgir nuevos textos manipulando el material original. Para sorpresa nuestra, el resultado no sólo es interesante sino que posibilita los destellos fascinantes. Y digo "para nuestra sorpresa" porque a veces nos entusiasma más la envoltura experimental, la novedad de la aventura escritural en sí que el mundo obtenido de esa manera.
Podríamos decir que Lamborghini lleva a cabo una suerte de desconstrucción creativa del texto:
su experimento no se limita a producir permutaciones mecánicas sino que crea sentidos nuevos - sentidos semejantes nuevos - desde el seno de las potencialidades del texto elegido.
Lamborghini no opera, pues, del mismo modo que el Pierre Ménard borgiano. El interés de éste radicaba en descubrir qué dificultades contextuales, qué complejidades morales y mentales implicaba el escribir de nuevo el Qujote en el siglo XX.
Lamborghini no quiere escribir de nuevo los poemas de los clásicos, no parte de ellos para hacer un texto distinto o referencialmente distante. Todo lo contrario : se sumerge en el poema en cuestión explotando las posibilidades semánticas que ofrecen los términos cuantitativamente concretos que lo constituyen. Logra de esta manera un efecto arcaizante y alucinado, como si descubriera las latencias erráticas del poema original. Al reescribirlos, Lamborghini escribe los borradores de los poemas clásicos que ha escogido.
Los versos de Garcilaso, Góngora, Quevedo o San Juan de La Cruz, atomizados y multiplicados, giran en un juego de resonancias y ecos cuyo proceso potencia el carácter de pentagrama de la escritura poética, sin aniquilar totalmente el sentido.
Los "textos" virtuales que un texto real posee para una mirada inquieta, ¿no pasan de ser eso, puras entelequias, las vertientes, precisamente, desechadas por el texto original, submundos inoperantes del mundo del texto originario? Éstas son las cuestiones, no exclusivamente retóricas, que suscita la lectura de los poemas de "El jugador, el juego". El propio Lamborghini nos responde: "El juego del Modelo (el texto original) es el juego de las resonancias creadas por la reescritura del Modelo".
Es decir, el juego no consiste en copiar sino en elaborar poemas a partir de las posibilidades creativas suscitadas por la lectura del poema modelo: los poemas como dimanaciones de la Fuente que recuerdan fragmentariamente su fuente.

4.10.07

Duchamp en Murcia

En el Centro Cultural Las Claras de Murcia se inauguró el pasado 26 de septiembre una exposición sobre el Cubismo y las tendencias pictóricas que se derivaron de aquel movimiento.
En la exposición podemos encontrarnos con obras de Matta, Braque, Picasso, Lam o Pettoruti.
En la sala de abajo, para mi sorpresa, me topé de frente con una muestra de Duchamp. Era la primera vez que tenía delante de mí obras del mítico artista, pero la sorpresa no se correspondió con el grado de fascinación que se supone semejante personaje de la vanguardia me tenía que comunicar. Confieso que no me encontraba demasiado lúcido aquella tarde, pero tampoco especialmente torpe. También es cierto que Duchamp no tenía por qué deslumbrarme a mí, específicamente, y que, con toda probabilidad, la cantidad de literatura que este autor ha generado, también ha provocado, inevitablemente, cierto efecto de saturación mistificante que, ocasionalmente, puede inducirnos al hastío. En la exposición se encontraba una réplica del famoso maletín en el que guardaba una colección de lo más representativo de su obra. El maletín estaba colocado en una vitrina, y yo me aproximé cautelosamente, casi simulando ante mí mismo,- no obstante, ahí estaban las cámaras de seguridad grabándolo todo-, porque tenía ante mis ojos una de las obras cruciales del siglo XX y el torpe rumor de mis pasos estaba osando alterar la quietud gélida y mistérica de su entorno. Examiné con detenimiento el contenido del mítico maletín. Vi unos dibujos esquemáticos sobre un fondo sucio color chocolate. Los conocía ya de haberlos visto innumerables veces en grabados, libros y enciclopedias. Lo que más me fascinó fue, precisamente, ese aspecto sucio de las figuras, es decir, cómo el tizne del tiempo había ensombrecido el aspecto de unas formas que se suponen pertenecían a la vanguardia artística, a una modernidad de las significaciones con cuyo desciframiento todavía luchamos hoy. (La modernidad es también un asunto viejo, tiene memoria ya, pensé). Ese aspecto pobre, la pura inercia objetual de "aquello" que había ahí, se me impuso a lo que significaba. Con Picasso no me ocurrió lo mismo. En cualquier pieza del autor malageño, incluso en el más insignificante dibujo, siempre alienta un ambiente remoto, mítico. Eso mismo es lo que sentí en las pocas obras que recoge esta muestra de Las Claras. Duchamp me dejó con algo de incertidumbre. Llegué a pensar, saliendo de la exposición, que los que dicen que la mayoría del arte contemporáneo es una tomadura de pelo, tenían razón. También pensé que la genialidad de Duchamp no reside en sus obras sino en sus gestos. Gestos determinantes para el arte moderno. Duchamp no es un camelo, por supuesto, pero sus hagiógrafos casi nos obligan a relativizarlo.

La poëme cerrada.

La Librería de Poetas inició su andadura el pasado 1 de septiembre en Valencia, con diversas iniciativas vinculadas a la lectura de poesías, así como otras propuestas poéticas. Un negocio, verdaderamente, poético. O una economía de la poesía, dado que por allí han pasado poetas, actitudes y obras poéticas, se vendieran o no. Eso sí, que no ha perdurado y Ricardo, su responsable, ha cerrado.

2.10.07

la arena del reloj

Lo barroco incordia por su capacidad de germinación infinita. Lo clásico se hace estático por mor de la claridad.

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Son las instituciones las que generan cierto tipo de individuos específicos, y no al revés. Por ejemplo, la Iglesia ha producido esos curiosos personajes que son los curas y las monjas, o bien, la televisión sus frikis y estrellas particulares.
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Resulta sorprendente comprobar hasta qué punto podría llevarse a cabo una llectura astrológica de la obra de Miguel Hernández. El poeta es de signo escorpio, y la muerte y el el sexo, aspectos relacionados con este signo, aparecen por todas partes en sus poesías.
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En la red se habla con entusiasmo a cerca del fin de la lectura lineal que ha supuesto el devenir del hipertexto, de cómo ahora la lectura no tiene por qué seguir obligatoriamente un sólo curso para su acercamiento a los textos. Pero esto ya existía en el formato tradicional del libro. Por ejemplo, una colección de aforismos o de leyendas, una antología de poemas o de sentencias. El orden de lectura de este tipo de libros es multidireccional y reversible. Se puede empezar enmedio, al final, etc..
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El manejo de la palabra no se estanca en la mera extensión de la página, sea ésta digital o impresa. Supone la creación de más realidad, la inauguración de otros territorios. Nada más verdadero que la ficción.
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(En el reino de lo tautológico) Imaginar algo imaginario: soñar un apócrifo.

La arena del reloj.

28.9.07

Un cuento de la Tierra al Mar.

En la edición de 20 minutos de Murcia, en la página 17 en papel, hoy se podía leer el siguiente texto que incluye un cuento de el mundo, que Sofía Sánchez Adalid, selecciona:

"Los mitos y leyendas eran las explicaciones que nuestros antepasados daban al mundo. Hoy tenemos la ciencia. ¿Con cuál te quedas?

Hace mucho tiempo, cuando todavía no existían los barcos, en una playa paradisiaca y remota vivía una pareja de magníficos caballos: la hembra, de color blanco, con largas crines rizadas por la humedad del viento, y le macho, color negro azabache que lucía en las patas pequeñas manchas a juego con su pareja. Se pasaban el día galopando y relinchando, ya que su felicidad era plena.

Pero cierto día unos indígenas se aproximaron hasta ellos, armados con lanzas y acompañados por fieros perros. Querían a toda costa hacerse con los dos ejemplares. La pareja de equinos, asustada por el inminente peligro, galopó veloz hasta el final de la playa. pero una vez allí se sintieron tan acorralados e indefensos que no tuvieron más remedio que lanzarse al mar. Lucharon y galoparon con las olas para salir a flote, pero quedaron tan extenuados que las aguas y la espuma pronto los sumergieron en un mundo desconocido en el que cayeron en picado hasta el fondo.

Y fue entonces cuando el señor de las aguas, Amanikable, se presentó ante ellos, y con su infinito poder hizo que se redujeran de tamaño y que se adaptaran al acuoso medio. Muchas veces, ante un peligro o un acontecimiento inesperado, todas las especies se transforman para adaptarse al medio ¿Te ha pasado alguna vez?".

En la anotación de Jose María Piñeiro, el pasado jueves 20 de septiembre en este cuaderno de bitácora, escribía sobre como no hace mucho, en las reuniones familiares nocturnas, se leían cuentos, lo cual le contestó su madre a una pregunta suya sobre qué se hacía antes de tener la televisión o la radio. Un sana costumbre casi olvidada, pero no perdida, que se debería retomar para intentar crear confianza entre los miembros de una familia y retomar la transmisión oral de una memoria, como digo, olvidada pero no perdida. Hagamos memoria y recordaremos.

Por cierto, personalmente, me quedo con las explicaciones que nuestros antepasados daban al mundo. Por así decirlo, prefiero las cabañuelas, a las predicciones meteorológicas.

25.9.07

SoMoS a Violeta.

ECO la lía, MUSICALmente hablando, por escrito.

Incapaz de expresar sus sentimientos, en voz alta, a un público expectante.

Escribe sin parar, en cualquier lugar, pensamientos a los cuatro vientos.

En una TIERRA habitada por un pueblo desorientado.

Violeta, una biolalia innata, hablando de la vida.

24.9.07

Elementos para glosar individualmente

Lo que me fascina
La boca de Juliette Binoche.
Los ojos de Natassia Kinski.
La melena de Misia.
El rostro de Artaud.
Dalí.
Deleuze.
La blancura de las estatuas griegas.
El París decimonónico.
Casi todo lo decimonónico.
La música de Hindemit.
Los puestos de la feria.
Las fotografías antiguas.
Los nombres eslavos.
Los grabados anónimos barrocos.
Las pirámides de cristal.
El color violeta.
El sonido de los vibráfonos y los organillos.

20.9.07

Reseñas de libros ya reseñados.

Con Borges. De este modo titula Alberto Manguel, escritor argentino nacionalizado canadiense, su libro de recuerdos personales como lector del egregio invidente compatriota suyo. A finales de los sesenta, y de un modo azaroso, Manguel conoce a Borges en una librería. Este último, comprobando la paciencia (y quizá la piedad) del joven amigo, le pide que le visite a casa. Manguel acepta y se convierte, ocasionalmente, en lector temporal de Borges. Este privilegio le permite acceder a su espacio íntimo y tratarlo de este modo durante un breve período de tiempo que se quedará grabado para siempre en la memoria del joven Manguel.
Aquellas sesiones de lectura parecen evocar el ritual de los tiempos arcaicos, cuando los miembros de la tribu se reunían alrededor del fuego a escuchar historias, cosa que hasta hace nada, antes de la llegada de la televisión, todavía se seguía haciendo y no, exclusivamente, en lugares del tercer mundo, sino en la mismísima Europa. Un vez pregunté a mi madre qué es lo que hacían, en qué se entretenían, en su época, después de cenar (estamos hablando de los años cuarenta-cincuenta), y la respuesta fue rápida: contarnos cuentos.
En el amplio panorama de la producción biográfica en torno a Borges, el libro de Manguel destaca por el detalle mencionado, ser el testimonio de un lector de Borges; pero nosotros, los otros lectores, nos quedamos con ganas de más. La degustación de Con Borges queda algo frustrada, la memoria de la experiencia de Manguel, algo escueta: en realidad, apenas cubre unas sesenta páginas. La edición, exquisita, de Alianza Literaria tiene algún que otro truco para engrosar materialmente la apariencia del volumen: letras grandes, generosidad de espacio en blanco, inclusión de fotografías ocupando páginas enteras, tapas duras...
Además, Manguel repite palabra por palabra, la anécdota de Borges con Mario Vargas LLosa, que ya reflejara en su libro La biblioteca de noche. Aunque se trata de pocas líneas, es exactamente el mismo texto.
De todos modos, cuando uno adquiere un libro de la colección Alianza Literaria ya sabe qué tipo de producto compra: contenido y continente se corresponden en calidad, y con una figura delante como Borges se acepta el pretexto.

El poder de la palabra en la radio.

La estación azul es un programa semanal sobre la palabra poética, que se emite en Radio 3 de Radio Nacional de España. He creido conveniente hablar de este medio en mi primera anotación en este cuaderno de bitácora, que inició anteayer su andadura, dado que nos sirve de ejemplo para abrir nuestro pensamiento a otros medios de comunicación que sirvan para hablar de poesía o literatura, incluso que sirvan de soporte para expersar, mediante la palabra, sea hablada o escrita, la poesia que todos llevamos dentro, pues todos somos poetas.

En la foto, los poetas y periodistas Javier Lostalé e Ignacio Elguero , que dirigen el programa audifónico.

Y es que expresar nuestros sentimientos y pensamientos, ayudaría a relajar esta sociedad egocéntrica y malhumorada, que ha perdido el sentido de vivir en armonía con su propia naturaleza innata.

¡Expresémonos mediante el poder de la palabra!

18.9.07

Inicio

Empireuma inicia su travesía digital con la inauguración de este, su primer blog, después de una larga andadura como édición impresa. La idea es la de llevar a cabo una actualización de los contenidos que atañen a nuestra publicación, compartir perspectivas y comentarios, así como fomentar, sobre todo, la comunicación del hecho literario, tanto en lo que atañe a la producción literaria nacional como extranjera y universal.