lunes, 22 de agosto de 2011


Ese otro, que también soy yo, me instiga a que viva de una vez la vida. Lo explícito se impone a un pudor ponzoñoso.
ULTIMA PRÓRROGA
Ahora,
antes de que el calor
funda la masa de tus nervios
en la frustración de una explosión solitaria.
Ya,
antes de que el frío
retire tu cuerpo
a los inmóviles interiores de invierno.
Ahora mismo,
antes de que el recuerdo
de tantos besos imaginarios
sea un peso demasiado insoportable
para tu afición secreta
a morir placenteramente en vida.

1 comentario:

José Antonio Fernández dijo...

Ese pudor.. Cuantas cosas reprime!

UN CONFÍN DE CIELO PARA TUS PÁRPADOS

  Esta foto de Lee Friedlander se parece al tipo de fotografía que yo he ido haciendo en mis escapadas urbanitas los sábados por la tarde.....