lunes, 10 de agosto de 2026

LA VENUS DE ALICANTE II. CONSIDERACIONES MISTERIOSAS





Cuando mis padres se casaron en 1962, cuando nació mi abuelo en 1900; cuando se sucedían las guerras carlistas a mediados del XIX, o los españoles echaban de Las Malvinas, ya entonces, a los joditeros ingleses; cuando Mozart componía o Casanova se escapaba de las cárceles de Venecia; cuando Cervantes escribía el Quijote o se acababan de descubrir nuevas tierras por Colón, ya entonces y antes y mucho antes, la Venus de Alicante reposaba en las inmediaciones de las playas levantinas. 

Intentar imaginar estos itinerarios en el tiempo, reparando que una talla escultórica latente en el subsuelo de nuestros parajes más comunes, les supera a todos en antigüedad y que esperaba el golpe de suerte de los arqueólogos o de cualquier otra persona, para aparecer ante nuestros ojos e incorporarse de inmediato al legado histórico y artístico del lugar, resulta sorprendente. 

Ahora, la Venus de Alicante es actual, como noticia, como hecho informativo, mientras que períodos notables de historia, se acumulan en los legajos de bibliotecas, conviviendo con el polvo. 

El toque soberano del arte clásico, hace que no exista extrañeza a la hora de aceptar y admirar a esta Venus: lo insólito es la anécdota de su descubrimiento, que certifica el orden misterioso en que las pistas del tiempo se conectan para reunirnos en la atención convergente de un tiempo dinamizado: esta imagen escapa de la oscuridad de los siglos en que no ha sido percibida para alojarse en la reparadora ubicación de nuestra admiración que la reincorpora a un presente sin tiempo, es decir, en el justo puesto que merece, más allá de su legado objetual, de su mera etiquetación arqueológica.  

sábado, 8 de agosto de 2026

LA ESPLENDENTE VENUS DE ALICANTE. CUANDO LA NOVEDAD ES UNA ANTIGÜEDAD

 


No hay cosa más fascinantemente perturbadora que la aparición o emergencia en nuestro ámbito de un elemento u objeto de otro tiempo. Lo perturbador consiste en la imposible convivencia en un mismo espacio de dos cosas que pertenecen a tiempos muy distantes entre sí. Algo totalmente ajeno a nuestro mundo, de pronto, lo tenemos ante nuestras insólitas narices demostrando que lo imposible es posible.  Estas sensaciones son las que he experimentado con la aparición muy reciente en Alicante de una cabeza en mármol de una Venus cuya antigüedad se calcula que se remonta al siglo II. 

Desde luego que estamos acostumbrados y conocemos este tipo de imágenes pertenecientes a la era clásica de la cultura greco-latina, pero distinto resulta que en en parajes que uno ha recorrido y que relacionamos difícilmente con lo sorpresivo o misterioso, emerja semejante testigo de la historia.

Lo inesperado del hallazgo y el estado de pulimento en que se encuentra esta pieza escultórica, este fragmento, más bien, de una obra escultórica, perturban agradablemente nuestra percepción ordinaria de la realidad. Nos damos cuenta de que la tierra que habitamos está repleta de una memoria que de este soberbio modo, a través, hasta cierto punto,  del mecanismo del azar,  se precipita sobre nuestra atención. 

Cualquiera diría que de los subsuelos arenosos, de los limos movedizos, el tiempo depositado allí por franjas, ha soñado una imagen que, finalmente, se ha materializado en admirable cabeza de diosa griega y que se nos ofrece para que la historia continúe cerrando sus ciclos y a nosotros nos golpeé   en forma de interrogante. 

¿Cómo describiría Lezama Lima una concesión semejante de las profundidades telúricas, qué eslabones de lujurioso pensamiento se nos obliga a repasar cuando expresiones puntuales de la belleza y la harmonía como la que supone esta Venus  de Alicante, nos recuerdan que la aventura humana no cesa de recomenzar? 

 


lunes, 3 de agosto de 2026

EL ASALTO JUBILOSO A TIERRAS DE JAUJA Y LA MENTALIDAD ORIENTAL



De lo ocurrido en Ceuta el jueves pasado, independientemente de la indignación y el pasmo, lo que más me ha chocado ha sido la actitud de los asaltantes, exigiendo acogida, habitáculo donde descansar y asearse, comida y agua. En esta justa retahíla de exigencias podrían haber pedido un pequeño harén, ya que, prácticamente, habían escapado de las detestables condiciones terrenales y se encontraban casi ya en el paraíso. Una percepción ineludible de las realidades materiales, les llevaría a considerar que todavía estaban vivos, que no se habían transustanciado en espíritus puros y por ello el premio de su oriental y estático Dios no les pareció oportuno todavía. 

Observando la actitud de estas personas, tan irresponsable como ingenua e infantil, recordé, a propósito de mentalidades arcaicas o alucinadas, aquello de la Cruzada infantil que se produjo en Europa en pleno medievo, y que acabó de modo parecido a como ha acabado el asalto a Ceuta aunque con consecuencias más dramáticas. Los magrebíes han sido prácticamente devueltos finalmente a su país, es decir, al sitio de donde vinieron, salvo algunos grupúsculos, y el atrevimiento de asaltar fronteras les ha costado casi un centenar de muertos; y los niños que tomados por la iluminación mística en el siglo XII se embarcaron en semejante empresa, perecieron en el desierto o fueron capturados como esclavos en alta mar. Como decía Marguerite Youcernar, con qué siniestra facilidad muere de golpe tanta gente.  A las personas que se jugaron la vida penetrando en Ceuta yo las veo  como víctimas, tanto de la historia política, gestada por muchos e incontrolables factores, como de su propia cultura.  

DIARIO DE OTOÑO I

  Iba a poner Diario autumnal , pero por miedo al preciosismo o a lo cursi, lo he dejado en un adjetivo más reconocible…más normal . Ahora...