Un deambular por Murcia, mi pequeño París, me proporciona la siguientes imágenes, además de darme la oportunidad de ser testigo de un accidente automovilístico, en pleno centro urbano, y del robo de un pantalón vaquero de marca, que la dependienta, corriendo por la calle, arrebató ferozmente al ladronzuelo ante la mirada atónita de la gente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LA EXPERIENCIA ESTÉTICA COMO EXPERIENCIA RELIGIOSA
El otro día estuve en la sala de exposiciones de Las Verónicas , en Murcia , y estuve echándole un vistazo a la obra de Gonzalo Sicre , allí...
-
Creo que un Baudrillard le hubiera dedicado un par de páginas al menos, a propósito de las supremas banali...
-
EL DÍA ETERNO. Georg Heym En ámbitos germánicos, la exasperación de los mundos simbólicos del romanticismo y del simbol...
-
IDENTIDADES NÓMADAS: LOS DIARIOS DE ISABELLE EBERHARDT Borges nos hablaba en uno de sus cuentos de aquella inglesa que, capturada por unos ...



1 comentario:
yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj
Publicar un comentario