Me dice un amigo que Savater es más escritor que filósofo. Posiblemente. En el fondo, es algo indistinto. Yo recomendaría sus libros sobre ética, donde quizá esté el mejor Savater. Por otro lado, sigo teniendo una suerte relativa con sus (otros) libros. Este sobre Borges, ha resultado decepcionante y, ante la bibliografía existente más destacada sobre el autor argentino, bastante prescindible, la verdad. A la ironía metafísica en cuestión, y que tan bien suena en la portada del libro, Savater apenas le dedica, en realidad, un par de líneas. Está más sugerido que explicitado. Quizá porque así lo ha querido el filósofo. Lo que sí me parece francamente irritante es que, a propósito de ociosillas evocaciones biográficas, cite, literalmente, frases enteras de textos de Borges, como si eso no lo hiciese hasta el aburrimiento, el ejército de sus comentadores. De este modo, formulaciones tan precisas y memorables, corren el riesgo, otra vez, de estereotiparse, de vulgarizarse. Aunque creo que la genialidad borgiana resistirá el asedio de los glosadores. Lo único, en este libro, que ofrece algo de substancia es un ensayico de 12 páginas que Savater recupera, y que fue escrito ¡en 1973 ó 1974!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
LECTURAS-RELECTURAS
Cómo me justifican íntimamente la serie de conceptos que Manuel González de Ávila , en su brillante libro Semiótica, la experiencia del...
-
IDENTIDADES NÓMADAS: LOS DIARIOS DE ISABELLE EBERHARDT Borges nos hablaba en uno de sus cuentos de aquella inglesa que, capturada por unos ...
-
Creo que un Baudrillard le hubiera dedicado un par de páginas al menos, a propósito de las supremas banali...
-
EL DÍA ETERNO. Georg Heym En ámbitos germánicos, la exasperación de los mundos simbólicos del romanticismo y del simbol...

No hay comentarios:
Publicar un comentario