El repertorio de
imágenes que supone lo que podríamos llamar la modernidad es tan variado y
múltiple como eficazmente ordenable en temas y estilo. La precisión hiperrealista
que casi se torna surrealismo clásico, apuntes cósmicos y urbanos junto a
representaciones preciosistas de espacios oníricos en los que la desolación se
torna delicado paraje. Estas son algunas de las características de estas
pinturas de Molero, cuyos cuadros semejan postales de un mundo imaginario sólo
dependiente de la inventiva viajera del artista.
jueves, 29 de agosto de 2024
FERNANDO MOLERO EN LA LONJA DE ALICANTE
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