Pocas cosas que me
produzcan una estupefacción igual, mezcla de esperanza y melancolía, que el
encontrar un texto antiguo de mi autoría y que había, prácticamente olvidado. Siento
cierta esperanza y alegría si compruebo que el texto resulta válido todavía y
certifica que hace décadas yo defendía ese tipo de belleza, representado en el escrito;
melancolía, porque hace mucho que no tiene lectores y es un trozo de invención
en el que invertí tiempo e imaginación y estaba enterrado en cualquier sitio,
sumido en la inexistencia. Este poema que me he encontrado hoy por casualidad,
al buscar la ropa de invierno, perteneció
a un poemario que envié, infructuosamente, en el año 87, a un concurso.
Lo iba a transcribir o a retocar, pero he preferido escanearlo.

1 comentario:
Las revelaciones que originan el pensamiento ensimismado. Un poema muy bonito José María.
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