En cierto sentido, cuando analizamos y comentamos, también dramatizamos. Y ante este virus cabe la estupefacción, el hastío y el miedo. Ante este virus, lo analicemos, discutamos, glosemos, descompongamos y hasta incluso, lo meditemos, desde cualquier punto, sólo cabe un veredicto: es pútrido por ser malo, es decir, por ser sólo perjudicial. Si no es producto del diablo, es producto de un error de la naturaleza. Incluso si lo interpretáramos desde el esotérico punto de vista del signo, semióticamente, no saldríamos del estupor: ¿De qué es mensaje el virus?
miércoles, 8 de abril de 2020
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